Elimina los cañones de las plumas y restos de plumitas. Utiliza el soplete para quemarlas si tienes uno a mano. Si alguno resulta complicado de eliminar, podrás hacerlo con facilidad una vez asado el pato.
Haz zumo con 3 naranjas, mézclalo con el vino, el vinagre, el azúcar y una pizca de sal, y hiérvelo en un cazo hasta que reduzca a la mitad.
Corta las dos naranjas restantes en rodajas de 1 cm. Hiérvelas tres veces durante 1 minuto cada vez en un cazo con agua y un poco de sal. Escurre cada vez con agua fresca.
Corta en cuatro trozos la cebolla pelada
Embadurna el pato con aceite de oliva, salpimiéntalo por dentro y por fuera. Coloca los trozos de cebolla y unas ramas de tomillo fresco dentro del pato.
Pon varias rodajas de naranja en el fondo del slow cooker, coloca el pato encima con la pechuga hacia arriba y distribuye el resto de naranjas por los lados y encima del ave.
Vierte la salsa de naranja sobre el pato, tapa y cocina entre 5 y 6 horas en BAJA. El pato estará hecho cuando la carne esté tierna y las alas se desprendan del hueso.
Si quieres dorar la piel, ponlo unos minutos en el grill del horno, cubriendo los extremos de las patas con papel de cocina metálico para que no se quemen.
Saca el pato, trínchalo para sacar las raciones y reduce la salsa restante en un cazo si la quieres más concentrada.
Recomendaciones
El pato es alargado y rígido, a diferencia del pollo, que tiene formas redondeadas y es fácil de manipular para encajarlo en el recipiente. Por eso, es probable que te encuentres con que donde te cabe un pollo de 2 kilos, no entra un pato del mismo peso. Tenlo en cuenta a la hora de planificar en qué tamaño de slow cooker vas a cocinar la pieza adecuada a las raciones que quieres obtener.Un pato de 1,5 kilos puede entrar en un slow cooker de 3,5 litros de capacidad. Un pato de 2 kilos puede entrar en un slow cooker ovalado de 4,5 litros de capacidad. A partir de estos pesos, considera utilizar un slow cooker de entre 6 y 8 litros de capacidad.